ZOZOBRAS
La voluntad de hacer obra, voluntad de hacer desde que obra poiêsis es y de
entrada voluntad en obra, de golpe zozobra. Pasado el impacto inicial, que no
deja de pasar intacto ni aun del todo, trazaduría, diferida, desemplazamiento o
aun denegación y/o resistencia mediante, ¿qué queda de la voluntad en obra?
Restos, ruinas, nonadas, sobras – de un mundo supuesto mundo, voluntad,
sentido, yo en obra. De sobra: sentido pésame de un resto heterogéneo a sí – y
al mundo, a la mundialización como a la voluntad de hacer mundo, de arte y
poderío (His art is of such power, / It would control my dam's god, Setebos
[subito gridò: Setebos, et fecemi segno; A. Pigafetta, Stretto, octubre, 1520], /
and make a vassal of him; W. Shakespeare, The Tempest). Sospecha, con todo,
la obra, que en la desobra sigue operando de modo negativo o por sustracción,
como falta de sí o nada de sí (tal opus absconditus). Sospecha: cree no creer, la
obra. Lo que sobra ni sospecha ni no sospecha es que para el mundo y sus
des/creencias está naturalmente de más, sin apelación, literalmente sobra.
Queda así que si hay sobras que son restos de un mundo fueran restos de un
“mundo” (Occidente, Pacha o Mapu, para el caso, lo mismo, si traducimos
como lo hace [todo] el mundo, esto es, si evitamos la herida en diferida,
menuda zozobra). Que este resto, este de se dé en prueba de pertenencia a lo
que no hay (un mundo sin más, totalidad remisiva), no puede sino asombrar y
hacer sonreír a lo inminente de sobra. Pues sobra cada vez está en camino
antes de hacerse camino, luz o sombra: una sobra nada es ni es nada, ¿habrá
que repetirlo? Un aguayo, en tanto, que de entrada entrevérase más de uno sin
ser necesariamente dos (dado lo chhima o chuyma entre sístoles y diástoles,
taypi y/o marka, wak’a que lo escande), nonada resta, por más que para el
mundo como para el trascendental inmundo nada (no) sea. Aguayo hay, con
todo, allende aquende, antes y después de todo. Y claroscuro, de corazón
batiente, i/local i/leyente. Y dicha, aun en la máxima, más estrecha, extrema
zozobra, hay. Con dado inescrito. En pampa. Y sobra.
entrada voluntad en obra, de golpe zozobra. Pasado el impacto inicial, que no
deja de pasar intacto ni aun del todo, trazaduría, diferida, desemplazamiento o
aun denegación y/o resistencia mediante, ¿qué queda de la voluntad en obra?
Restos, ruinas, nonadas, sobras – de un mundo supuesto mundo, voluntad,
sentido, yo en obra. De sobra: sentido pésame de un resto heterogéneo a sí – y
al mundo, a la mundialización como a la voluntad de hacer mundo, de arte y
poderío (His art is of such power, / It would control my dam's god, Setebos
[subito gridò: Setebos, et fecemi segno; A. Pigafetta, Stretto, octubre, 1520], /
and make a vassal of him; W. Shakespeare, The Tempest). Sospecha, con todo,
la obra, que en la desobra sigue operando de modo negativo o por sustracción,
como falta de sí o nada de sí (tal opus absconditus). Sospecha: cree no creer, la
obra. Lo que sobra ni sospecha ni no sospecha es que para el mundo y sus
des/creencias está naturalmente de más, sin apelación, literalmente sobra.
Queda así que si hay sobras que son restos de un mundo fueran restos de un
“mundo” (Occidente, Pacha o Mapu, para el caso, lo mismo, si traducimos
como lo hace [todo] el mundo, esto es, si evitamos la herida en diferida,
menuda zozobra). Que este resto, este de se dé en prueba de pertenencia a lo
que no hay (un mundo sin más, totalidad remisiva), no puede sino asombrar y
hacer sonreír a lo inminente de sobra. Pues sobra cada vez está en camino
antes de hacerse camino, luz o sombra: una sobra nada es ni es nada, ¿habrá
que repetirlo? Un aguayo, en tanto, que de entrada entrevérase más de uno sin
ser necesariamente dos (dado lo chhima o chuyma entre sístoles y diástoles,
taypi y/o marka, wak’a que lo escande), nonada resta, por más que para el
mundo como para el trascendental inmundo nada (no) sea. Aguayo hay, con
todo, allende aquende, antes y después de todo. Y claroscuro, de corazón
batiente, i/local i/leyente. Y dicha, aun en la máxima, más estrecha, extrema
zozobra, hay. Con dado inescrito. En pampa. Y sobra.


