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BATE-PRONTO
(volta)

BATE-PRONTO
Materiais inéditos e, também, polêmica e desobediência. Novelties and polemics, controversy and disobedience.

 

POESÍA DE ROSARIO — LA BÚSQUEDA DE UNA PALABRA INICIAL
Héctor Berenguer

 

Esta ciudad situada a unos 365  Km. al norte de Buenos Aires , en la provincia de Santa Fe, tiene alrededor de 1.500.000 habitantes.’

Sin fundación oficial, el caserío del “Pago de los Arroyos” , no ha sido pensada , ni desarrollada por nadie: se hizo a sí misma. Por encontrarse junto al río Paraná su puerto natural sirvió de arribo para contrabandistas europeos que llevaban carnes saladas hacia Europa, mientras la “Pampa bárbara” se alzaba en milicias y guerras internas, así comienza adquirir los rasgos distintivos que la van a definir más tarde y que la caracterizan con respecto a  otras poblaciones.

Su cercanía a Buenos Aires han hecho que territorial y culturalmente pertenezcan a una misma región: la pampa húmeda. Por encima de los límites políticos y administrativos que la separan en dos provincias diferentes, hacen que la presencia y fuerte hegemonía de Buenos Aires haya dificultado y cuando no impedido asumir una identidad  idiosincrática , por otra parte la historia de Argentina, para no remitirme a la historia del virreinato del Río de la Plata, no ha permitido con facilidad la asunción de una identidad propia sino hasta principios del s. XX.

Hasta el s XIX , Rosario era una población de escasa importancia que comenzó a crecer y gravitar después de haber concluido el período de enfrentamientos entre unitarios y federales, con la caída de Juan Manuel de Rosas , la incipiente Confederación argentina a cargo del  Gral.: Justo José de Urquiza  propone que Rosario fuese la capital de la Confederación pero las circunstancias de la historia hicieron que este proyecto nunca llegara a concretarse.

Lo cierto es que Rosario siempre quedó relegada en esa clase de aspiraciones, resignando incluso la condición de capital de provincia, que siempre estuvo en Santa Fe, mucho menor en importancia que Rosario y de un peso económico y político considerablemente inferior.

En este marco, otro factor importantísimo que modeló de manera decisiva la vida de la ciudad fue la inmigración europea acaecida desde fines del s. XIX. Como es sabido los principales pensadores y dirigentes argentinos entre los cuales se contaba el  escritor, docente y presidente, nacido en San Juan, Domingo Faustino Sarmiento, promovieron fuertes políticas inmigratorias, con la convicción de “gobernar es poblar” , de este modo en las últimas décadas del s. XIX y primeras del XX centenares de miles de europeos principalmente meriodionales pero también del este de  Europa desembarcaron en el país buscando nuevos horizontes de vida. Este flujo inmigratorio se radicó mayoritariamente en la región de la pampa húmeda, por lo que su presencia en las ciudades de la región resultó determinante , mientras que en las ciudades más distantes a Buenos Aires ( que funcionaba como la primera instancia de recepción de inmigrantes) lograron conservar cierto perfil étnico y cultural tradicional, en el caso de Rosario, como Buenos Aires, la inmigración produjo notorias mutaciones a nivel cultural y social.

La suma de estos factores históricos hicieron que Rosario entrase en el s. XX  con un proceso de crecimiento demográfico y económico muy destacado.

Su condición de ciudad portuaria la convirtió en centro de intercambio mercantil y comercial con Europa que imponía al mismo tiempo una cultura de mezcla y formas híbridas caracterizada por su heteroglosia y su heterogeneidad.

Sobre este sustrato cultural y en el contexto de un vínculo de contigüidad  con Buenos Aires que establecía una relación asimétrica y muchas veces subordinada debe analizarse entonces la emergencia de las diversas disciplinas artísticas a lo largo del s. XX y particularmente la de la poesía escrita en la propia ciudad .

Desde este punto de vista, puede decirse que la historia de la poesía de Rosario a lo largo del último siglo no es más que la historia de un movimiento heterogéneo, condicionado por una serie de factores históricos y culturales enunciados anteriormente. Por esto hablar de la poesía escrita en Rosario supone, en primer lugar ,  desechar la hipótesis de alguna  identidad cultural definida por sus manifestaciones.

Por el contrario, si hay algo que caracteriza el devenir de la poesía de Rosario es su radical diversidad. No obstante, podría decirse de manera genérica y sin duda esquemática que esa diversidad reconoce, históricamente, la coexistencia de tendencias opuestas , que la llevan por un lado a la reproducción más o menos epigonal de las tendencias dominantes de la poesía escrita en Buenos Aires y el resto del mundo y por otra a una búsqueda relativamente incierta de elocución singular y local. Esta contradicción no se lee solamente entre obras de distintos poetas sino también y esencialmente en el interior de una misma obra como si esa contradicción fuese la marca de una conciencia poética desgarrada que la historia impide soldar.

Considerando esta clase de tensiones en el desarrollo del movimiento poético local puede decirse que a fines del s XIX y principios del XX  la ciudad de Rosario vio florecer a una importante producción de las artes y si bien sus manifestaciones se remontan a las primeras décadas del siglo donde también vivió su belle époque con la bonanza económica de los estancieros que importaban cultura de Francia, Italia e Inglaterra, con su irradiación de teatros líricos , invitaciones a escritores cuyos ecos de fecundidad por gracia y belleza de la hospitalidad criolla dieron como resultado un neto perfil europeísta mientras la poesía popular y gauchesca se expresaba casi marginalmente en circos con presentaciones de payadores  que practicaban un arte poético lleno de gracia que por su elocuencia y carácter político en ocasiones burlesco . Merecería toda una consideración especial la situación trashumante del payador (equivalente a un trovador europeo, salvando las distancias históricas) que narraba las desventuras y los amores del gaucho casi clandestinos y muy mal vistos por la ascendente burguesía, el ejemplo clásico es Hilario Ascasubi, nacido en una carreta en 1807 en Fraile Muerto (hoy Bell Ville, Códoba) de vida errabunda vive hasta su muerte entre Argentina y Europa , autor de “Santos Vega”, “Aniceto el Gallo” y “El gaucho Jacinto Cielo”.

Aparecieron obras como “Juan Moreira” del escritor Eduardo Gutiérrez  que ejerció toda una influencia sobre el género de los gauchos malditos y perseguidos por la ley y el naciente orden. Vivir fuera de la ley era el imperativo del héroe gaucho en medio de creciente civilización europeista.

Marín Fierro del escritor entrerriano José Hernández es el ejemplo clásico universalmente conocido.

Estas obras ejercieron influencia sobre lo que hoy es una poesía menor pero de carácter popular hasta entrado el s. XX.

Jorge Luis Borges toma lúcida nota de esta circunstancia entre el europeo y el gaucho en parte de su obra poética y en el cuento “Sur” , esta cuestión de lo europeo en el exilio y lo americanista es una herida aún abierta de la que se ha nutrido la poesía de nuestro medio sostenida desde distintos enfoques e ideologías.      

Hacia una edad adulta

A partir de la década del 40 del siglo pasado se puede decir que la poesía de Rosario accede a una instancia de modernización cultural y poética , entendiendo por tal una  puesta al día de su lenguaje, sus formas retóricas y su visión de la vida.

Entre los autores que comienzan a publicar se destacan de modo singular Irma Peyrano, Arturo Fruttero y Felipe Aldana, este último es seguramente, el más comprometido con el espíritu de la modernidad .

Sin embargo, habría de ser entre los años 50 y 60, signados por notorios cambios políticos, sociales , económicos y culturales , los que imprimirían un ritmo más intenso a este proceso de modernización, que se desarrolla atendiendo tanto a lo que ocurría en Buenos Aires como en los principales centros culturales de Europa.  De esas décadas surge una generación de poetas  como Aldo Oliva, Fausto Hernández, Hernán Gómez , Diógenes Hernández, Hugo Padeletti , Gary Vila Ortiz, Rubén Sevlever, Rafael Oscar Ielpi,  Guillermo  Harvey,  Betriz Vallejos ,  Elena Siró  y  Raúl  Santillán, entre otros.

La poesía de Rosario accede en ellos a una instancia de modernidad la cual no debería entenderse como la resolución de tensiones o contradicciones a  nivel de orientaciones estéticas y poéticas asumidas por cada uno sino más bien como un aggiornamiento en que  se debaten todos los modos y tendencias en la búsqueda de encontrar una modalidad elocutiva propia.

Sobre la base de  este sustrato histórico la poesía de Rosario verá surgir una nueva promoción de poetas entre los fines del 60 y principios de los 70, a esa promoción considerable de autores pertenece el honor de haberse liberado de regionalismos a través de revistas como “El lagrimal trifurca” y “La Cachimba” entre las más conocidas ,  traducen a escritores universalmente conocidos , también se accede a las grandes colecciones de poesía universal con la suficiente decantación experimental para que esta generación pueda ir tomando su voz propia paralela a otras metrópolis de importancia en latinoamérica.

Estos poetas signados por el acoso de la falta de  la libertad política , de constantes dictaduras militares son los que más han indagado en el papel del poeta desde distintos focos de resistencia social son los que han sostenido una visión comprometida con lo local, con la gente de su pueblo.

Rosario en este sentido ha creado una poesía que no se puede decir que sea distinta pero por primera vez una generación de poetas ha entrado en  la edad adulta, tiene  los conocimientos y el dolor suficientes para crear una palabra que avance en busca de la alteridad. , que pueda reconocerse así misma sin sentir vergüenza, por que como la ciudad  a la que representan no tienen pasado.

Aquellos años 70

Aparecerán voces cuya palabra aún perdura a través de esfuerzos editoriales autogestionados y otras que desaparecerán ahogadas en su propio silencio que también es parte del silencio de la sociedad en que habitan .

Editoriales de vanguardia como el de la “Biblioteca Constancio C. Vigil” mueren en manos de la dictadura de Videla, en la oscuridad de estos años van creciendo valores con distintas orientaciones estéticas pero con un ansia común :el anhelo de libertad , en este grupo de jóvenes poetas que se quedarán en Rosario  encontramos en  Hugo Diz, cuya obra temprana es de incuestionable calidad a uno de sus máximos exponentes por su producción a lo largo de todos estos años, no menos importantes son: Jorge Isaías,  autor de  “Crónicas gringas” libro aún vigente, Eduardo D´Anna  , poeta dúctil que incursiona en el ensayo y  la traducción, recopilador de la poesía rosarina, siendo sus obras “Nadie cerca o lejos :el centralismo cultural en la Argentina” libro de consulta  del mismo modo que “Capital de nada” (una historia literaria de Rosario desde 1901 al 2000), Concepción Bertone  es una voz destacable por su lirismo, riqueza de imágenes, poeta de gran crecimiento, siempre fiel a su ciudad, Diana Bellessi, una de las más destacadas poetas Argentinas de este momento, estudió en Rosario, donde comenzó su obra poética (actualmente reside en Buenos Aires) al igual que Mirta Rosenberg.

Alejandro Pidello, Celia Fontán , Humberto Lobbosco, Héctor Píccoli, Nora Hall, Enrique Gallego, Victoria Lovell, Guillermo Ibáñez, Carlos Piccione, entre los más destacados.

Con la aparición del Festival Internacional de Poesía de Rosario que con su continuidad histórica de quince años  y los tiempos de democracia, muchas son las facilidades con que las nuevas generaciones pueden encontrar para su expresión poética.

Queda pendiente un análisis de las generaciones posteriores cuyas circunstancias les han favorecido con referentes para cuestionar o admirar.

 

Rosario, Santa Fe, Argentina

 

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